dissabte, 10 de gener del 2009

CÓMO AYUDA LA EDUCACIÓN FÍSICA A LAS PERSONAS CON ALGÚN TIPO DE DISCAPACIDAD

CONCLUSIONES “ELS INTEGRADORS”

Prácticamente la mayoría de las personas discapacitadas se decantan a favor del deporte como medio importante en sus vidas, mediante el cual obtienen beneficios psicológicos, físicos y sociales; por otra parte, una escasa minoría no está a favor de su aplicación.

Nosotros pensamos que tal vez esto se deba a que son personas (la minoría que se opone a la actividad física adaptada) que llevan practicando deporte durante un corto período de tiempo, por lo que quizá aún no hayan podido apreciar los beneficios de este.

A continuación procederemos a analizar las hipótesis que nos planteamos en un comienzo:

En cuanto a si “el deporte permite una recuperación más rápida” hemos podido comprobar que sí, ya que acelera el proceso de rehabilitación, aportando además beneficios psicológicos y sociales de los cuales esta (la rehabilitación) carece en mayor o menor medida, por lo que podemos decir que esta hipótesis ha quedado confirmada.

Refiriéndonos a si “el deporte ayuda a mejorar la calidad de vida, queda claro que sí, tanto en el ámbito social (por ejemplo, al ayudar a la persona a relacionarse y no excluirse de la sociedad), como en el psicológico ( al aumentar, por ejemplo, la autoestima) o en el físico ( al proporcionar el deporte más movilidad , o una recuperación más rápida). De este modo, no cabe duda de que su aplicación debe de realizarse siempre que sea posible, al ser un aspecto que mejora ampliamente la calidad de vida de aquellos que se ejercitan.

Hablando de cómo “las personas discapacitadas se adaptan a su nueva situación con la ayuda del deporte”, debemos afirmar que su importancia es enorme, ya que es un medio muy bueno mediante el cual los practicantes poder ver sus condiciones físicas, sociales y psicológicas. Además, ayuda, sin duda, a aceptarlas, en mayor o menor medida, según la personalidad del discapacitado o el tiempo desde el origen de la lesión.

“Las posibilidades físicas pueden conocerse mediante el deporte”, ya que proporciona al practicante, si la actividad está planteada y organizada correctamente, unos retos a superar, de modo que el nivel de dificultad va aumentando a medida que avanza la recuperación.

Uno de los aspectos del deporte para discapacitados más importante, y en el que existe un amplio consenso, es en el hecho de que el “trabajo en equipo es un aspecto necesario para la recuperación”, siendo incluso más recomendable que la práctica individual, al proporcionar, al mismo tiempo, beneficios psicológicos y sociales de una forma mucho más rápida que la práctica individual, la cual se centra básicamente en la mejora física, al prácticamente no existir relación con otras personas, discapacitadas o no. Es por esto que la gran mayoría de programas para discapacitados se aplican, en la medida de lo posible, de forma colectiva.

Haciendo hincapié en si “el deporte adaptado aumenta la movilidad” de las personas, no hay duda de que sí. Con esto, llegamos a la conclusión de que la actividad física debe aplicarse de forma adaptada a cada persona, con el objetivo de aumentar, entre otros aspectos, la movilidad, para proporcionar, en la mayor medida posible, el regreso de las condiciones anteriores a la lesión.

El deporte también “ayuda a establecer metas más lejanas”, y ya no únicamente en el propio deporte, también en aspectos de la vida diaria. De este modo, no hay duda de que el deporte es un medio excelente para la recuperación, el cual proporciona al practicante retos alcanzables, permitiendo una mejora constante, y de este modo, más rápida. Con esto, son bastante frecuentes los casos de deportistas que han ido superando sus dificultades día a día, y que en la actualidad compiten en la élite del deporte adaptado, como es el caso, por ejemplo, de Daniel Vidal Fuster, primer nadador con discapacidad en cruzar el Estrecho de Gibraltar.

En relación a la hipótesis consistente en que “el deporte hace sentir a la persona más útil”, la respuesta es clara, confirmándose también. Dicha actividad proporciona a los practicantes unos retos alcanzables, los cuales hacen al deportista discapacitado sentirse muy útil, en especial, cuando observa poco a poco que su lesión va mejorando con la práctica. Cuando esto sucede, el esfuerzo por mejorar queda compensado, sintiéndose la persona de gran utilidad. También debemos decir que cada participante debe tener un programa individualizado, sin significar esto la práctica individual.

Respecto a si “el deporte es un medio por el cual se pueden superar los límites personales “, afirmamos que si, ya que para prácticamente todas las personas discapacitadas, la práctica deportiva les proporciona un sentimiento de superación y mejora continua, lo cual puede afectar positivamente a su vida diaria.

En cuanto a si es “más beneficioso en todos los aspectos el deporte colectivo que el individual”, si la persona discapacitada realiza un deporte colectivo, esto supondrá que se esté relacionando con otras personas tanto en su misma situación como en otras totalmente distintas, o con otras que no sufren ningún tipo de lesión, por lo que obtiene un beneficio social; y al ver a otras personas en su misma situación conseguir metas a priori imposibles, pueden motivarse e intentarlo ellos también, y no ver las cosas imposibles, por lo que se obtienen beneficios psicológicos.

En relación a si “el deporte ayuda a valorar el trabajo en equipo”, podemos decir que sí. En cada tipo de deporte se les plantea un tipo de meta, la cual deben conseguir, y mediante el trabajo en equipo se obtiene una mayor eficiencia y eficacia en la consecución de este fin. Ven como mediante la colaboración, pueden conseguir alcanzar la meta establecida, pudiendo aplicar esto en sus vidas ante un posible obstáculo.

Respecto a si “el deporte ayuda a no excluirse de la sociedad”, decir que tras el accidente, son ellos los primeros que se excluyen, y a raíz de la práctica deportiva aplicada como medio de rehabilitación, toman contacto con todo tipo de personas, tanto aquellas que sufren algún tipo de discapacidad, como otras que no la sufren. Por todo esto, diremos que la hipótesis queda confirmada.

Respecto a si “el deporte ayuda a recortar el período de rehabilitación” cabe decir que sí, ya que aporta beneficios que la simple rehabilitación no aporta, o quizá en una pequeña medida, los cuales son los beneficios psicológicos y, sobretodo, los beneficios sociales.

En cuanto a si “la actividad física es un medio imprescindible para rehabilitar”, observamos como la gran mayoría considera el deporte como un factor importante en la rehabilitación, por lo que lo recomiendan. Esto dice mucho del deporte, dándonos a entender su contribución positiva en la persona discapacitada. Por su parte, las pocas personas que están en su contra, pensamos que probablemente sean personas que han comenzado a practicar deporte recientemente, por lo que quizá no han tenido el suficiente tiempo de práctica para notar mejoras y por tanto consideran que este no es importante en la rehabilitación de las personas discapacitadas.

En relación a si “la práctica deportiva está influenciada por el grado de discapacidad (a mayor grado de discapacidad menos participación deportiva), también podríamos decir que queda confirmada. El principal problema a la hora de practicar deporte es la movilidad, ya que, influye principalmente en la decisión de practicar deporte, no porque no puedan practicarlo, sino porque son más reacios a intentarlo, a dar el primer paso, al verlo, tal vez, lejos de su alcance. Pero, poco a poco, van observando sus beneficios.

Para concluir este aparado, se ha observado como todas las hipótesis que nos planteamos en un comienzo han sido confirmadas.

De este modo, son la gran mayoría los que hacen del deporte un factor fundamental en sus vidas y en el proceso de recuperación y mantenimiento de su lesión, debido a los numerosos beneficios que este aporta, los cuales hemos podido comprobar que son:

- Beneficios psicológicos: este es el primer campo de actuación en la rehabilitación de una persona discapacitada, ya que, a partir de su tratamiento y mejora, se pretende involucrar al paciente en las posteriores etapas de recuperación. Esto implica para la persona discapacitada iniciarse en la práctica deportiva como método rehabilitador, y a partir de esta, conocer y afrontar su nueva condición física, tomando conciencia de sus posibilidades y aceptando a su vez sus limitaciones.

- Beneficios sociales: están directamente relacionados con la adquisición del beneficio psicológico, ya que a partir de este y de la práctica deportiva, la persona discapacitada se está integrando en un grupo deportivo, es decir, en un grupo social, realizando, por tanto, un proceso de adaptación a la vida social y de integración en la misma sociedad.

Además de esto, la práctica deportiva les hace ver como a partir de trabajar en equipo, pueden conseguir el objetivo deseado de una manera más eficiente y eficaz.

- Beneficios físicos: como bien sabemos, la práctica deportiva conlleva una mejora física. Esto, aplicado en el campo del deporte adaptado, se traduce en recobrar las cualidades físicas fundamentales, las cuales son la coordinación, velocidad, flexibilidad y resistencia; además de adquisición de movilidad, agilidad, y nuevas destrezas, previniendo con todo esto la obesidad y las posibles enfermedades cardiovasculares.

Pues bien, como conclusión a nuestra investigación, afirmamos sin ningún tipo de duda que la práctica deportiva, encontrándose dentro de esta la educación física, ayuda a las personas discapacitadas a superar su lesión en mayor o menor medida, por lo que queda más que recomendada tanto en el proceso de rehabilitación como en el de mantenimiento y mejora de la condición física.