dimarts, 3 de març del 2009

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El alumno con discapacidad en la clase de Educación Física:
¿torpeza motora o diversidad de movimientos?
Daniel Germán Zucchi
El grupo resulta diverso por sí mismo, no es la inclusión de los discapacitados lo que le proporciona ésta diversidad, sino el propio entramado de una clase de educación física. Como dice el autor Habilidades con variedad de ritmos, con variedad de armonía, con variedad de precisión, que no son más que las diferencias establecidas entre los mismo alumnos. Se plantea entonces si los movimientos distintos son eso mismo o son torpes, denominando torpe aquello que se aleja de los aspectos determinados por el grupo dominante. El autor plantea que “se debe actuar frente a esta diversidad en un marco de universalidad (grupo o escuela) entendiendo al alumno como aquél atravesado de subjetividades”.
Se extrae que la diversidad, aún siendo dificultosa, nos proporcionará gran riqueza de movimientos siendo más atractiva y participativa nuestra clase. El autor nos propone que “para que los discapacitados puedan alcanzar los conocimientos que la escuela les brinda se deben realizar adaptaciones curriculares, ya sea de contenidos, de estrategias, de tiempos, de evaluación, etc. Las adaptaciones son diversas y son proporcionales al grado de discapacidad, y lo que interesa en nuestra área de Educación física, al volumen de acción del sujeto/alumno.” Se plantean aquí tres aspectos a tener en cuenta al realizar éstas adaptaciones. La recolección de datos, un diagnóstico y anamnesis y establecer el grado de adaptaciones realizando un ACI( Adaptaciones curriculares individuales )
La recolección de datos será sobre la propia patología, la historia clínica y la información proporcionada por el gabinete escolar. En el diagnóstico éste autor plantea dos formas A. Una etapa inicial de análisis de los aspectos: posturales, perceptivo-motriz, cognitivo-motor y sociomotriz / afectivo-motriz, a partir de su cuerpo y el relación a los otros y la tarea. B. Un análisis de relación entre el alumno con discapacidad y los elementos de enseñanza y de aprendizaje estipulados para el grupo escolar. El alumno en relación a los: Contenidos, Recursos materiales /ambientales, Recursos humanos, Estrategias metodológicas, Actividades y juegos, Tiempos y Evaluación. Después propone hacer una entrevista con el alumno y otra con los padres o tutores. El ACI persigue el desarrollo de las capacidades del alumno mediante las adaptaciones necesarias del curriculo. Para el área de ed. Física propone que contenga:
• Datos personales.
• Fecha de inicio y finalización del mismo.
• Características generales del alumno.
• Servicios complementarios (Terapia física, Terapia ocupacional, Fonoaudiología, etc.)
• Cuales son las capacidades y cuales las necesidades.
• Cuales los logros y cuales los problemas.
• Cuales son los elementos de enseñanza y de aprendizaje que necesitan adaptaciones.
• Objetivos específicos del alumno y no del grupo en que está integrado.
• Firma del docente, del padre, la maestra integradora y el personal directivo.
En el apartado final realiza una conclusión en la que nos dice que todos los alumnos son distintos. Todos los alumnos deberán educar su cuerpo y sus movimientos. En nuestra clase cada uno de nuestros alumnos se dispone a incorporar un conocimiento asequible y significante. Algunos necesitarán adaptaciones para poder adquirir dichos conocimientos pero siempre en el contexto general de nuestra practica, nunca aislados con ideas de mejorar algún aspecto de la educación sin el valor social que debe tener.



Los cuerpos “discapacitados”: construcciones en prácticas de integración en educación física. En http://viref.udea.edu.co/contenido/publicaciones/memorias_expo/discapacidad/los_cuerpos.pdf
Prof. Laura Mercedes Sosa

La autora quiere mediante éste texto analizar la visión del cuerpo del discapacitado, delimitado por su relación entre éste y la clase de educación física. El cuerpo del discapacitado es objeto de atención por parte del entorno. A través de ésta mirada se construye el cuerpo del discapacitado en la clase de educación física. La atención se centra en el déficit que tiene éste partiendo de la anormalidad que esto representa en oposición a los criterios normalizados que se estandarizan. Se determinan por tanto lo que la autora denomina cuerpos sujetos al déficit. Implica que son cuerpos sujetos a la normalización mediante una serie de terapias que van a ir determinando la configuración simbólica del cuerpo del sujeto. Aunque esto aspectos mejorables son secundarios, siendo el déficit el objeto de atención. En el ámbito de la ed. Física tradicionalmente éstos cuerpos quedaban fuera de la clase, y del currículum, siendo erróneo según la autora por ser un cuerpo productor de cultura y que citando a Auge, nos dice que solo y a causa de la vida social y la actualización de relaciones con el otro, puede edificar una estructura simbólica ofrecida por igual a todos los miembros de la sociedad. Identifica la discriminación de los cuerpos que tienen rasgos particulares inamovibles como un acto de violencia simbólica hacia un sujeto. La autora tras la observación de prácticas de integración física en diversos colegios de Argentina denomina a los cuerpos de las personas con discapacidad, cuerpos de los “peros”. Siendo en algunos casos “peros” de imposibilidad ante la práctica y “peros” de replantear nuevas posibilidades para la práctica. Siendo según la autora “peros” diferentes según el sujeto que se está integrando, lo que da cuenta de la amplia diversidad existente y por tanto de la necesidad de prácticas educativas heterogéneas, enfrente de las prácticas homogéneas si es que se pretende atender a la diversidad.